Monthly Archives: September 2010

La línea que nos divide.

Si, ya se que estás ahí, en ese lugar al que llamas comodidad. Te sientes bien y en confianza; pero ven conmigo. Ven y te llevaré a esa línea en la que hemos estado tantas veces. De hecho, en la que siempre estamos. Esa línea a la que llamo “el borde de la perdición o la salvación”.

Recuerdas esos momentos en que estuviste ahí? Indeciso o indecisa sobre si hacer algo o no. Esas tentaciones, esas aventuras que aunque sabes que están mal no vendría nada mal en el momento.

Recuerdas cuando te dijeron, “ven que no te pasará nada” y te lanzaste a lo desconocido, a la lujuria, a lo sabroso, a lo nuevo? Recuerdas? Ese momento en que dijiste, “ay que se fastidie. Vamos”, y experimentaste algo que nunca más olvidarás. Yo si lo recuerdo.

Recuerdas cuando cruzaste el borde hacia la perdición y te gustó tanto que no regresaste a la salvación en un buen tiempo; días, semanas, meses, años? Yo si me recuerdo. Ese momento en el que la perdición se convirtió en salvación y cuando regresé a la salvación fue todo una perdición.

Constantemente recordamos esos momentos, no lo niegues. Te gusta recordarlos. Al menos los buenos. Los malos los recuerdas de todos modos pero con resentimiento, pero los buenos, deseas volver a vivirlos. Esa primera vez. Esa sensación de nerviosismos, cosquillas y un poco de miedo. Recuerdas?

Recuerdas cuando te dijeron que no se puede y contestaste, “No me importa. Yo quiero”. Recuerdas cuando se acabó.

Esa línea tan honesta que nos deja ver lo bueno y lo malo, lo rico y lo amargo, fuerte y lo sutil. Esa línea es nuestra vida.

Entre el no y el si

¿Así que pensabas que me ibas a controlar ah? ¿Pensabas que como siempre regreso a ti esta vez iba a ser igual? Pues estás bien mal. Yo me puedo valer por mi mismo y no necesito de ti para nada perra inmunda.

¿Qué? ¿Que yo seré tuyo para siempre? No lo creo pues hay otras que me esperan rendidas. Me esperan abiertas para que yo haga lo que me plazca. Para que yo obtenga el placer que me merezco. Coño, ¿de verdad pensabas que yo era tan pendejo? Por favor!

Es más ni me mires que me das asco. Pssss, es que de pensar en ti me enveneno carajo. Como pudiste hacerme tal cosa. Irte con otro y otra. No vales nada. ¿Sabes qué? Muérete.

¿Que, qué? ¿Que Salga con tigo este fin de semana? ¿Pero tu estás loca? NO. ¿Que a donde vamos a comer? Ah, un sushi bar. Eso suena bien… NO, no, no me vas a convencer. Salte de mi cabeza. No me jodas la mente.

¿Que te vas a meter en mi boca? Mmmmm que rico. Chica noooo, no me hagas esto. Te dije que no te quiero más. ¿Qué? ¿Que me amas y no puedes vivir sin mi?

Si lo se, yo también te amo. Oye pero otra vez te metes en mi cabeza y en mi corazón. No me hagas esto. Chica nooooo plese. Te dije que no te quiero ver más.

¿Que estás en especial? Ay caramba y cómo decirle que no a eso. ¿Que te coma? Ahhhh me exitas. ¿Ves?, ya me convenciste de regresar

A la verdad que te pasas de la raya. ¿Cuándo te veo de nuevo? Te quiero!

Tu siempre te sales con las tuyas Sushi. Mmmm Sushi. Soy todo tuyo.